Reflexión del Evangelio del Padre José Luis Riberi

  1. La Palabra de Dios nos dice este Domingo:
    “Jesús dijo a Tomás: “Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo sino hombre de fe»(Jn 20,27). Cuanta bondad!! Cuanta paciencia!! Jesús Resucitado vuelve una y otra vez a sus amigos. No le repugnan sus debilidades, como haberlo negado o abandonado, sino la INCREDULIDAD. No son nuestras miserias, lo que impide a Dios derramar su Misericordia, sino “la falta de fe en su poder”. Como a Tomás, nos invita a acercarnos a su corazón traspasado, no para meter la mano, sino para introducir toda nuestra vida y experimentar su MISERICORDIA que nos transforma en HOMBRES y MUJERES DE FE!! Feliz Domingo!!

 

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