Reflexión del Evangelio del P. José Luis Riberi

 

La Palabra de Dios nos dice este Domingo:
«..llevaron el asno adonde estaba Jesús y, poniendo sobre él sus mantos, lo hicieron montar… y decían: ¡Bendito sea el Rey que viene en nombre del Señor!»(Lc 19,35.38). Remontándonos a la época, los reyes ingresaban a la ciudad con “grandes caballos”, elegidos por “su fuerza y apariencia”, y con “lujosas monturas” (como los que viajan en limusinas o aviones privados), intentando mostrar “grandeza y poder”, intimidando al pueblo. Jesús entra en la Ciudad Santa a LOMO DE UN ASNO, el animal de la gente sencilla de campo, y además, “no es propietario del asno”, sino que lo ha tomado prestado para esta ocasión. Es un Rey diferente, CERCANO, POBRE y PACÍFICO, no viene a quitar la vida de nadie, sino a entregar la suya por todos. Tal vez necesitemos «bajarnos del caballo” y caminar junto a Él para entender su modo de reinar, solo así podremos reconocerlo como único Rey y Señor de nuestras vidas!!! Feliz domingo de Ramos!!!

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