Reflexión del Evangelio del día 15 de abril

La Palabra de Dios nos dice este Domingo:
“Jesús se apareció en medio de ellos… llenos de temor, creían ver un espíritu… “Tóquenme y vean. Un espíritu no tiene carne ni huesos, como ven que yo tengo” Y diciendo esto, les mostró sus manos y sus pies..”(cfr Lc 24,36-40). No es una “resurrección espiritual”, sino TOTAL, es decir, “el cuerpo de Jesús también vive la resurrección”. No solo el espíritu, también la carne esta llamada a participar del cielo, de lo eterno. La materia, el cuerpo, no desaparece, se transforma por el poder de Dios. Cuidamos NUESTRO CUERPO no solo por salud y estética, sino, sobre todo, porque PARTICIPARÁ DE LA VIDA PLENA, trascendente, completa (no ya sujeta a la corrupción y la muerte). Cuando expresamos nuestra fe, decimos: “Creo en la resurrección de la carne”.

P. José Luis Riberi 

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